13 de febrero de 2010

Invicto (2009)

"- Dígame Françoise, ¿cuál es su filosofía a la hora de liderar? ¿Cómo hace que su equipo se inspire para rendir al máximo?
- Dando ejemplo, siempre he pensado que hay que dar ejemplo, señor.
- Eso es verdad, una verdad como un templo. Pero ¿cómo lograr que sean mejores de lo que ellos creen que puedan ser? Eso es muy complicado, creo yo. La inspiración es la clave. ¿Cómo hallamos la inspiración para superarnos cuando no nos queda otra opción? ¿Cómo hacemos para que los demás también se inspiren? A veces yo creo que a través del trabajo de otros. En Robben Island, cuando las cosas se ponían muy difíciles, hallaba la inspiración en un poema.
- ¿Un poema?
- Un poema victoriano. Sólo eran palabras, pero me ayudaban a levantarme cuando lo único que quería era derrumbarme. Pero bueno, no le he hecho venir hasta aquí para oir los desvaríos de un anciano.
- No, por favor señor presidente, no son desvaríos en absoluto. Cuando tenemos un partido importante, en el autobús, de camino al estadio, nadie habla.
- Ah, claro, se están mentalizando.
- Exacto, pero cuando estamos listos, le digo al conductor que ponga una canción que previamente he elegido y que todos conocen y escuchamos la letra juntos. Y funciona.
- Recuerdo cuando me invitaron en el año 92 a las olimpiadas en Barcelona. Todo el mundo en el estadio me recibió con una canción. Por entonces el futuro, nuestro futuro, parecía muy sombrío, pero al oir esa canción en las voces de personas de todo el planeta, me sentí orgulloso de ser sudafricano. Me inspiró para volver y hacer las cosas mejor. Me motivó para esperar más de mi mismo.
- ¿Puedo preguntarle qué canción era, señor?
- Pues era el N'kosi Sikelele Africa, una canción muy inspiradora. Necesitamos inspiración Françoise, porque para construir nuestra nación todos debemos superar nuestras expectativas."

"Nkosi Sikelel'i Afrika" ("Dios bendiga a África" en idioma xhosa) es un himno compuesto por Enoch Sontonga en 1897 en una escuela metodista de Johanesburgo. Durante el apartheid fue considerado por muchos el himno no oficial de Sudáfrica, en representación del sufrimiento de los oprimidos. En 1994, el recién elegido presidente Nelson Mandela declaró que tanto "Nkosi Sikelel' iAfrika" como el anterior himno nacional, "Die Stem" ("La voz de Sudáfrica"), serían himnos oficiales, como símbolo de la tolerancia y coexistencia racial del nuevo régimen democrático. Finalmente, en 1996 se realizó una versión abreviada y combinada de ambos himnos como nuevo y oficial himno nacional.


Primer verso (de la versión Xhosa)

Nkosi sikelel’ iAfrica (Dios Bendiga Africa)
Maluphakanyisw’ uphondo lwayo, (Alza su espiritu,)
Yizwa imithandazo yethu, (Escucha nuestras plegarias,)
Nkosi sikelela, thina lusapho lwayo. (Y bendicenos)

Segundo verso (de la versión Zulu)
Woza Moya, woza moya, (Ven, espiritu,)
Woza Moya, Oyingcwele. (Ven, Santo Espiritu.)
Usisikelele, Thina lusapho lwayo. (Y bendicenos a nosotros tus hijos.)

Tercer verso (de la versión Sesotho)
Morena boloka sechaba sa heso, (Señor, te pedimos a Ti que protejas nuestra nación,)
O fedise dintwa la matshwenyeho, (Interven y ponle fin a todos los conflictos,)
O se boloke, o se boloke, (Protegenos, protegenos,)
O se boloke, morena se boloke. (Protegenos, Señor, te lo pedimos.)
Sechaba sa heso, sechaba sa Africa. (Protege nuestra nación, protege Africa)

Invictus

En la noche que me envuelve,
negra como un pozo insondable,
doy gracias al dios que fuere
por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias
no he gemido ni llorado,
ante las puñaladas del azar
si bien he sangrado,
jamás me he postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror,
no obstante, la amenaza de los años me halla,
y me hallará, sin temor.

Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.

1 comentario:

franciscocorvera dijo...

Me parece una entrada de lo mas interesante que se puede leer...ojalá hubiese en el mundo muchos líderes como Mandela, el mundo sería de otra manera...