26 de febrero de 2011

El discurso del Rey (2010)


De vez en cuando me encuentro con películas en las que parece que apenas sucede nada, pero que en el fondo son impactantes por su contenido, y ésta es una de ellas. Me resistía a verla pensando que sería de temática política, pero la nominación a los Oscars me ha hecho pensar que quizá había pasado algo por alto. Y así era....

Y es que el protagonista debería tenerlo todo para ser feliz, o eso pensamos de la gente influyente, de los que supuestamente están en la cumbre, y nada menos que un príncipe de la corona inglesa, pero que cuando le preguntan "¿con quien de su familia se sentía más unido?", responde sinceramente "con las niñeras". Zurdo, patizambo, con problemas de tartamudez, podía haber sido el hijo del que su importante padre se avergonzara, y en parte era así, aunque reconociera su bravura. Un hombre sin voz, acallada por el carácter del padre, por el encanto social del hermano, por la distancia regia de la madre, apoyado por su esposa y compañera y por un extraño terapeuta, que le ayuda a encontrar en lo más profundo la razón, el motivo para lanzar su voz al mundo, superando así todos sus miedos.

No hay obstáculos grandes o pequeños, sólo hay retos, y es que dar un paso más cada día a veces puede parecer terriblemente difícil, pero es la única manera de avanzar. Un paso... un solo paso cada vez.... sin angustiarse por la magnitud de lo que nos espera, y trazo a trazo el pintor desvela en su lienzo una imagen, la imagen de si mismo convertida en obra de arte, al igual que con cada acto desvelamos el argumento de nuestras vidas.

El temor puede hundirnos o encumbrarnos, hacernos fuertes o hacernos dudar de nuestras capacidades, pero basta con una pequeña chispa de confianza para que todo a nuestro alrededor se ponga en marcha, y un resquicio nos muestre un nuevo camino.... el camino de nuestra presencia, el camino de nuestra voz.

Que tu voz sea en todo momento una invitación a la comunicación, al regalo de la comprensión, a la fuerza de la convicción, al reflejo de tu verdad.

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