23 de enero de 2013
24 de agosto de 2012
21 de agosto de 2012
7 de julio de 2012
Jackie Evancho, la voz de un ángel
"¿Cuál es la mejor parte de ser capaz de cantar?" "La mejor parte es poder mostrar al mundo que los milagros ocurren."
27 de junio de 2012
17 de mayo de 2012
19 de abril de 2012
Cuando la imaginación llega a este punto...
Cuando la imaginación llega a este punto... solo queda sonreir y aplaudir.
22 de febrero de 2012
Entrevista a Daniel Odier, maestro de la vía tántrica cachemir
Discípulo de una yoguini.
De Lalita Devi, en los Himalayas, recibí la transmisión del tantra shivaísta cachemir que sólo se da de maestro a discípulo.
En el tantra se dice que la mujer encarna la potencia.
Y el hombre la capacidad de maravillarse. Los cachemires siempre han considerado que las capacidades de las yoguini son más profundas y directas que las de los hombres.
¿Y qué le enseñó?
Que somos lo que buscamos; que el universo es el juego de nuestra conciencia. Que no hay ni deshonra, ni purificación, ni divinidad fuera de uno mismo, ni práctica, ni ritual, ni nada que tengamos que alcanzar.
¿?
Aceptando no ser nada ganamos el mundo.
¿Entonces?
Devi decía que un solo instante de presencia total valía la lectura de todos los tratados, todos los poetas, todos los filósofos.
¿Y cuál es la puerta a la presencia?
No hay más ritual que respirar, caminar, mirar la tierra, los árboles, los objetos que nos rodean. Tocar la vida, la realidad, profundamente. No hay nada más que buscar.
Me deja paralizada.
Cada mañana, al despertar, aún acostado, pongo mi atención sobre la respiración abdominal. Relajo el vientre, como hacen los bebés y los animales. Cuando exhalo, sé que exhalo. Cuando inhalo, sé que inhalo.
...
Salgo a la calle y durante los desplazamientos doy algunos pasos sintiendo la respiración. Durante el día, de vez en cuando, vuelvo a la conciencia de la respiración, relajo profundamente los músculos abdominales. Diez, veinte veces por día.
Microprácticas del yoga tántrico.
Sí, pero sin olvidar que lo fundamental es experimentar placer con esa presencia, así volvemos a ella una y otra vez, y entonces deja de ser una práctica y se convierte en una forma de gozar plenamente la vida.
El gozo, ¿eso persiguen los tántricos?
Si la respiración consciente sustituye a la respiración automática cambiará tu forma de comprender el mundo, tendrás la sensación profunda de tener los pies sobre la tierra, y los temores se esfumarán.
Hay que tocar el mundo.
La piel es nuestro órgano más sensible, el que más nos nutre. Una simple caricia desencadena todo nuestro sistema sensorial. Quien no toca y no es tocado se marchita. Para los maestros cachemires una persona recupera su unidad cuando lo tocan profundamente, sin querer nada, cuando el contacto deja de ser una estrategia sexual.
Con presencia y veneración.
Me levanto, noto el contacto de mis pies sobre el suelo. Preparo el desayuno, toco la taza, humea, el pan tibio, el cuchillo frío. Me ducho, el agua caliente cae sobre mi piel...
Sí, qué gustito.
Esta vida de estremecimientos continuos es la del yoga de la atención y la conciencia. Se trata de emerger del automatismo que no me aporta satisfacción alguna.
Sentir la realidad de tu vida.
Sí, tal como es. Aprender a gozar de los placeres simples nos libra poco a poco de la búsqueda de esos placeres intensos que perseguimos porque nos despiertan del sopor sensorial. Piense que esa agua que está bebiendo le desea, sienta cómo le penetra.
Interesante visión del deseo.
Para los tántricos el deseo es la vida misma. Uno de sus textos más antiguos dice: "El deseo existe en ti como en todo. Advierte que se encuentra también en los objetos y en todo aquello que la mente pueda percibir".
¿Debo sentir que todo me desea?
Sí, el agua que bebes, la nieve, la lluvia, el sol... No tocamos de la misma forma una taza de café que nos desea, ni miramos igual una flor que nos desea. Establecemos una relación extremadamente sutil con los objetos y dejamos de ser unos depredadores que quieren apropiarse de todo lo que desean.
Es un buen vínculo con la vida.
La presencia, la atención desnuda, es suficiente para acabar con lo que obstaculiza la fluidez de la vida. Si dejas, como una yoguini, que todos tus sentidos se estremezcan con cada sensación, la satisfacción será continua y profunda y te llevará a la alegría.
...
Basta tomar conciencia unos segundos. Cuando te despiertes entra en tu cuerpo (observa los latidos del corazón, las tensiones, la puesta en marcha de la mente). Luego, conscientemente, abandona la atención y vuelve a conectar el automático. Más tarde, al caminar con los pies descalzos, estate presente en cinco o seis pasos, luego retira la atención. Al salir de casa, durante unos segundos, presta atención al cielo y, tras una pausa, a los movimientos de tu cuerpo.
Lo intentaré.
Hazlo 50 o 60 veces por día durante quince segundos. No aumentes la duración de las prácticas, sino su cantidad. Todas las veces que logras captar la vida en su inmediatez, tu respiración se relaja en armonía. Si puedes obtener el placer que da la presencia, tu alegría ya no dependerá de circunstancias esperadas, sino de la simple realidad...
Dicen que el tantra guarda un secreto.
... Tu entorno será tocado mucho más profundamente por tu presencia que por tu discurso. Si perseveras en esta práctica, descubrirás que ya no hay práctica, simplemente placer, ese es el secreto tántrico.
Fuente: La contra de la Vanguardia
28 de diciembre de 2011
La bruja de la bola invisible, de Rafael R. Valcárcel
Nadie le daría trabajo con lo vieja que estaba, e indagar sobre si disponía de ahorros para montar un negocio en toda regla sería una falta de sensibilidad; por no decir un exceso de estupidez. Qué hacer cuando las carnes te exigen sobrevivir. ¿Pedir limosna? Buenos Aires ya no estaba para eso. Tendría que ganarse la vida haciendo algo de dudosa moralidad. Qué cosa. Qué podría hacer sin perjudicar a la gente. Optó por vender aire, como lo hacían miles de empresas, pero ella no sería una desalmada. Cobraría montos irrelevantes y el aire que daría a cambio no contendría un valor superfluo.
Empezaría a venderlo de inmediato porque, además, sabía que ningún pariente le iba a dar cobijo. No los tenía, ni hacia los lados ni hacia abajo. Hacia arriba, menos. Sandra realmente era vieja. 57 años olvidada en la cárcel por haber matado a su marido le impidieron procrear. Era él o ella. Los moratones acumulados en su cuerpo lo demostraban, pero en el juicio no valieron. El abogado contratado por su suegra era de los caros, de esos con influencias.
Desde el 12 de octubre de 2003, Sandra anduvo libre por las calles. ¡Vaya mentira! Sus carnes la arrinconaron más que nunca. En su estómago tenía aire, pero uno muy distinto del que estaba por vender. En la cárcel había aprendido algo de magia. Hacía desaparecer objetos pequeños, como cigarrillos y monedas. Con una esfera de cristal de cuatro centímetros de diámetro no tendría problemas.
Entre la basura, encontró cajas de un tamaño ideal para empaquetar, una y otra vez, su única esfera. Sólo le faltaban cintas de colores para, en el momento de la venta, atar la caja correspondiente y adornarla con un listón. Las consiguió enseguida.
Frente a una tienda de juguetes, interpretando el papel de una bruja buena de cuento, atraía la atención de los pequeños con un discurso dulce en el tono y seductor en las palabras: “Mira esta bola de cristal. Es ligera como el aire. Es mágica. Mágica para los que poseen el don. ¿Tú lo posees? No mires a tus padres, la respuesta sólo la puede saber uno mismo. Meteré esta bola especial en esta caja… así, ¿ves? Ahora, ataremos la caja con esta cinta para asegurarnos de que se mantenga cerrada hasta que llegues a tu casa. Si al abrirla descubres que la bola se ha desmaterializado (que ya no está), sabrás que posees el don. Pero la bola no habrá desaparecido, sólo habrá cambiado de lugar. Habitará dentro de ti para siempre y te será muy útil en tus sueños, porque con ella vencerás a cualquier monstruo y te ayudará a encontrar mundos llenos de personas y cosas bellas y alegres. Dormirás feliz”. Los padres, confiando en que la vieja los timase con una caja vacía, se la compraban por unas cuantas monedas.
Funcionaba.
El boca a boca hizo cada vez más conocida a la vieja de enfrente de la juguetería en Rivadavia, entre la avenida Otamendi y Campichuelo.
A Sandra Febres Queipo se le recuerda como “La bruja de la bola invisible”. Murió el 7 de enero de 2005. Ni bien pasaron dos meses, la juguetería —que no voy nombrar para no hacerle publicidad— lanzó un producto con la imagen ilustrada de su personaje y con el nombre con el que se le conocía. No lo vendieron como esperaban. En 2008 dejaron de producirlo. Pensaron que la magia de Sandra también era comercializable, pero pasaron por alto el truco de su éxito. Era la voz de ella, la convicción en su tono, lo que agudizaba en los niños el don de creer… de creer que en esa nada que encontraban en la caja fuese posible todo
Rafael R. Valcárcel
22 de noviembre de 2011
16 de noviembre de 2011
Convivencia
Convivir con los demás no significa que nos agrade todo el mundo, pero sí ser capaces de ponernos en su piel y comprender porque es como es o actúa como actúa. Respetando las diferentes maneras de ver la vida podemos darnos cuenta de que, entre todos, formamos un gigantesco puzzle, y que cada cual tiene su lugar y su razón de ser y de estar.
Habrá personas con las que iríamos al fin del mundo, y otras con las que no iríamos ni a la vuelta de la esquina, y eso está bien, no hay porqué confundir respeto con familiaridad, pero no es necesario ir dañándonos unos a otros por nuestras diferencias.

Vive y deja vivir sigue siendo una fórmula válida, ser conscientes de nuestra influencia en los demás, y de los demás en nosotros, abrazar a quien se cruza en nuestro camino y ser capaces de dejar marchar llegado el momento, aprender a decir sí, pero también a decir no, y que cada una de nuestras decisiones sea coherente con quienes somos en cada momento.
Respetar no significa estar de acuerdo, significa aceptar que la otra persona tiene sus razones para ser y comportarse como lo hace, y que sus razones no son menos importantes o válidas que las mías.
5 de noviembre de 2011
24 de octubre de 2011
13 de septiembre de 2011
La teoría de la diversión
La idea era saber si se podría conseguir que más personas escogieran la opción de subir las escaleras convirtiéndolo en algo divertido.
Un 66% más de lo normal optó por subir por las escaleras.
A través de la diversión podemos cambiar las conductas, y a eso lo llamamos la Teoría de la diversión.
28 de agosto de 2011
24 de agosto de 2011
Persigue tus sueños: Susan Boyle
Susan Boyle se convirtió en famosa después de quedar finalista en el concurso Britain Got Talent en su edición del 2009, a los 47 años de edad. Pero hasta ese momento, y desde que tenía 12 años, nunca dejó de cantar y de intentarlo en diversos concursos, siendo en alguno de ellos humillada durante su actuación.
Presentación de Susan Boyle en el cásting de Britain Got Talent
Semifinales en Britain Got Talent
Su sueño era convertirse en cantante profesional, como Elaine Page.... y su sueño se cumplió a pesar de no ganar el concurso, pero desde entonces ha ganado varios premios y cantado para el presidente Obama el dia de la Independencia del año 2009.
Más sobre Susan Boyle en Wikipedia
Increíble lo que puede llegar a hacerse con la voz
No deja de sorprenderme la capacidad del ser humano para inventar nuevas formas de usar su voz :).
1 de julio de 2011
Cadena perpetua (1994)
Una de las mejores escenas de esta interesante película sobre la vida carcelaria que nos muestra que los únicos muros posibles son los que nosotros mismos aceptamos.
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